PARA LOS CORAZONES ROTOS
Hace meses, en un mundo el cual ahora me parece lejano, vivía mi corazón roto, no en mil pedazos, aun no se en cuantos pedazos se pueda fragmentar pero así lo sentía, en muchos pequeños pedacitos yendo y viniendo por ese mundo que se llamaba, cada día se llamaba diferente, los lunes tal vez tristeza, los martes agonía, los miércoles depresión, los jueves lagrimas y mas lagrimas, los viernes, los viernes quería salir de ese mundo a como diera lugar porque ese día por lo general antes de perder el que creí el amor de mi vida, era el mejor día de la semana junto a el, así que el viernes era el peor y quería desaparecer, y así vivía mi pobre corazón días feos, días malos, días peores y días en los que solo me movía por inercia.
A veces era tal mi caída que creía tocar fondo y me decía a mi misma: mi misma tenemos que salir de esto, no podemos seguir así, por nuestro propio bien tienes que seguir adelante, tienes que ver por ti, el ya no volverá ya haz hecho todo lo posible por tratar de que este a tu lado y te ha demostrado que ya no estarán juntos.
Y así mi mundo daba vueltas y vueltas por que sabia lo que tenia que hacer, sabia que debía hacerlo pero no sabia como, no sabia cuando estaría lista. Tenía miedo de enfrentarme sola al mundo pues el había sido mi mundo por mucho tiempo, sabia que seguro estaría bien cuando lo hubiera superado pero no veía ni cerca ese momento, tenia miedo de seguir y no tenia ni la menos idea de cómo hacerlo.
Solo me quedaba esperar y dejar que el tiempo hiciera su trabajo, pero entonces me aterraba, ya no solo tenia miedo, me aterraba no poder volver a amar a alguien, no encontrar a alguien que me amara y las dudas sobre mi futuro me atormentaban.
Me refugie en mis amigos en mi familia, solo ellos me podrían ayudar a superar esa perdida, cuando estaba con ellos me sentía parte de el mundo normal y hasta pensaba que estaba mejor, pero al volver a estar sola me sentía de nuevo hundida en ese mundo triste y gris.
Mi único refugio eran ellos, y trataba de estar con ellos el mayor tiempo posible, busque nuevas actividades que hacer aunque se me hicieran rutina pues tenia que mantener mi cabeza ocupada. Me mantenía a flote como podía y así fueron pasando los meses, ya tenia días normales de vez en cuando y los días malos eran malos realmente pero trataba de que fueran menos, seguía deprimida pero ya empezaba a tomar las riendas de mi vida de nuevo.
No niego que hubo momentos en los que nada tenia significado, los días soleados no me causaban ningún bienestar los días nublados me daban igual, era como un zombie que solo transita por el mundo sin entender nada, en mi trabajo que pasaba por una temporada calmada, estaba pero no estaba, era como una robot programado para vivir sin mas finalidad que existir y ocupar un lugar en el espacio.
Así seguía pasando el tiempo y empezaba a acoplarme a esa sensación de confort, era cómodo sentir nada, llego un momento en que ya no estaba triste, ni lloraba, ya no me sentía desdichada pero tampoco me sentía feliz, eso me parecía imposible, pasaba momentos divertidos con mi familia y con mis amigos, sonreía y me reía en compañía de ellos pero no era feliz, todavía no entiendo como podía reírme hasta que me doliera el estomago y que eso no me diera felicidad.
continua.......




lyam dijo
hola eterno amor empiezo tu historia y sigo, voy a por el otro episodio ...
me gusta
besosss
10 Julio 2008 | 07:58 PM